domingo, 17 de julio de 2011

EL JARDIN BOTANICO

    En otro de nuestros paseos fuimos al jardín botánico, llevaba sin entrar ahí desde que era pequeña y ya tenia ganas de repetir, y sin saber muy bien que íbamos a ver y si realmente era buena época para ello nos adentramos en las profundidades de un mundo lleno de colores y vida.





     No sin antes tomarnos un buen desayunito para coger fuerzas, resulto ser mas agotador de lo que imaginamos, y esos nombres, a quien se le ocurriría poner esos nombres tan enrevesados a las plantas, es casi imposible recordarlos todos en castellano, pues en latín ya,....





               En fin otra mañana mas en buena compañía, la de la madre naturaleza, que bonito.



 Siento haber sido mas escueta en estas dos ultimas entradas, pronto llegara el momento de las historias y pero tenia que dejar un espacio para los diarios fotográficos, que era el fin del principio de este blog, y se que si empiezo con mis divagaciones distraería vuestra atención.


LA PEDRIZA

      Y que mejor que después de una noche perdida en los mares del alcohol, pasear la resaca por las magnificas vistas de la Pedriza, con tu mejor amigo.




    Pues lo mejor y principal hubiera sido llevar agua, pero en fin, como es habitual en mi me pase todo el camino de ida protestando, que si me duele aquí, que si que calor, que si me estoy deshidratando, que donde esta el puente,.... y mi pobre amigo aguantando pacientemente, consolandome con la idea de que en cuanto encontráramos un bar compraríamos una botella de agua enorme, AGUAAA!!



    Y intente centrarme en las fotos, y vi cosas preciosas, pero necesitaba realmente beber algo, después de encontrar todo cerrado con la desilusión que eso conlleva, emprendimos el viaje de vuelta no sin que mi queridísimo acompañante no me advirtiera amablemente que dejara de protestar, y eso hice de todas maneras quería conservar la saliva, era lo mas parecido al agua que iba a probar en un rato, es curioso que si yo no protesto reina el silencio.


Se nos escapo un magnifico ejemplar de libélula y no fue por mis quejas, os lo aseguro, pero no quiero acusar a nadie, también hubo algún que otro tropezón, y alguna que otra llamada, nota mental, desconectar el teléfono en el monte, no quiero saber nada, por eso me voy a la montaña.



Mereció la pena? Por supuesto que si, os lo aseguro, solo en un lugar así te das cuenta de lo pequeño que eres y lo insignificantes que resultan esos problemas que parecen tan terriblemente graves en la ciudad.



    Aun sin estar en optimas condiciones, es una experiencia maravillosa, si nunca os ha dado por ahí, intentarlo, no vais a perder nada, y si lo hacéis por amor de dios no os olvidéis del agua.



domingo, 10 de julio de 2011

POR EL DOLOR QUE NOS HACE MAS FUERTES

  A veces no sabemos lo que queremos, otras lo sabemos pero no lo podemos tener, a veces creemos no querer lo que tenemos y cuando desaparece nos damos cuenta de que eso es exactamente lo que nos hacia falta, y en ocasiones especiales creemos querer lo que tenemos y cuando se va nos sentimos enormemente aliviados, la vida es un lugar extraño y lleno de aventuras para aquel que este dispuesto a arriesgarse y salir de su burbuja y eso solo sucede cuando te lo has ganado, cuando a pesar de el dolor y el sufrimiento no has dejado de ser quien eres, no has hecho caso de los que decían que obraras mal para sentirte mejor, entonces el universo como medida compensatoria te regala una sonrisa, una de esas que iluminan el alma, en las que no existe rencor ni arrepentimiento, porque hiciste exactamente lo que te salía del corazón, aunque la otra persona no lo mereciera.


Hoy hemos estado en el parque del capricho, haciendo fotos a una amiga con su nueva vida, es curioso como a veces no es necesario hablar con alguien todos los días para saber que esta ahí si lo necesitas, es sorprendente ver como gente con la que nunca te habías planteado hablar aparecen en tu vida y te hacen sentir genial, por las sorpresas, por los buenos amigos y por las improvisaciones sin razón.




Para toda esa gente que alguna vez alguien les convenció de que no eran suficientemente guapas, que anularon su razón y su autoestima, que les hicieron creer que no había mas mundo, y que esa era la vida que se merecían, no les escuchéis solo son las mentiras de la inseguridad y para todos aquellos que se creen que se puede hacer daño gratis, brindo por ellos, por que vivan muchos años solos alimentandose de su propia medicina.





jueves, 7 de julio de 2011

PRESENTACIONES

  Dicen que los comienzos siempre son difíciles, yo soy partidaria de pensar que todo es tan complicado como tu quieres que lo sea, y es que en muchas ocasiones nos empeñamos en que las cosas mas simples y naturales, se conviertan casi en un conflicto internacional, porque? porque nos encanta, doy fe, soy toda una experta en enrevesar las cosas.



Pero dejemonos de filosofadas y vayamos con las presentaciones, porque ya se sabe que lo de las biografías y todo eso esta muy bien y todo artista que se precie tiene una, no digo con esto que yo sea una artista pero, estoy en ello.
Mi nombre es Paloma Ribagorda, nací en Madrid hace treinta y cuatro años, un cinco de junio, por la noche y esta soy yo, sin colorantes ni conservantes y con mis gafas de España:



Los pelillos que asoman por el lateral derecho son los de mi querido amigo y compañero unkas, que desgraciadamente me abandono hace relativamente poco, ya os hablare de el mas adelante, y esta preciosidad es UNKAS

La primera vez que fotografíe a alguien poniendo un poco de interés, tuve la suerte de que mi hermano posara para mi de mil amores y por supuesto ahora viene una foto de mi querido amigo y hermano, el guapísimo Luis Ribagorda




Y la peque de la casa, mi princesita preciosa Arwen




Y ahora me vais a disculpar ya seguiré con las presentaciones pero mañana madrugo, es lo que tiene ser pobre y encima dando gracias y que no falte.
Pero antes de irme quiero aclarar algo, en realidad no he sido del todo sincera, si es cierto que el enamoramiento por las fotos me vino en Santander pero yo siempre le había hecho fotos a bichos, con una cámara compacta, pero me encantaba hacerle fotos a los bichillos que encontraba en la sierra de Madrid y mis padres todavía me siguen avisando cuando encuentran alguno: "Paloma corre mira que bicho!!", genial.







No me preguntéis que son porque exceptuando la mantis, no me importa reconocer que ignoro completamente la denominación de los demás, evidentemente las fotos no son buenas, lo se pero como os dije antes los comienzos son difíciles.
Pues hasta pronto, ser buenos y no hagáis nada que yo no haría.







martes, 5 de julio de 2011

COMENZANDO

Hace relativamente poco tiempo, un gran amigo, que es el autor de la foto de mi perfil, me dijo "Sujetame la cámara un momento"


 y así fue, esa soy yo sujetando la cámara en mitad de Santander.

Tengo que confesar que cuando era mas joven, mucho mas joven, pose alguna que otra vez para que me fotografiaran, y que mi madre siempre ha sido una gran aficionada de este mundillo, pero nunca me había entrado el gusanillo de probar a estar detrás del objetivo hasta que mi amigo me dejo su cámara, supongo que las cosas suceden en el preciso momento que quieren suceder, ni antes ni después y en ocasiones vemos por pasar delante de nosotros lo que queremos exactamente y no le prestamos atención, quien sabe porque razón.
También quiero que sepáis que en esta ocasión acompañada de tres de mis mejores amigos y un bebe llamado cariñosamente, :"la calvilla", apodo que le puso su madre y logro contagiarnos a todos, no me encontraba en mi mejor momento, en realidad estaba intentando huir, del mismo que me ha incitado a ponerme manos a la obra y hacer este blog o al menos intentarlo.



Están fueron unos de mis primeros intentos de hacer fotos, y ya se sabe que los principios son difíciles, desenfocadas, sin encuadrar, sin tener en cuenta la luz, ni ninguna de todas esas normas, que poco a poco voy aprendiendo, sin photoshop, ni lightroom, un desastre, puede ser pero que desastre mas dulce, con que ganas de disfrutarlo y aprender, con el orgullo y la inocencia del que no sabe nada.


En fin pues así empezó todo, por supuesto que no era la primera vez que sostenía una cámara en mis manos, ni tampoco la primera vez que hacia una foto, pero si que fue el momento en el que supe que me había enamorado de lo que empezó siendo una forma de desconectar, para convertirse en la forma de encontrarme conmigo misma y recordar quien era.